El portavoz de IU en el Congreso, a instancias del área de Juventud de IU, ha registrado una pregunta parlamentaria para que el Gobierno detalle, entre otros datos solicitados, qué coste real tendrá para las cuentas del Estado, especialmente vía beneficios fiscales, la próxima visita del Papa con motivo de la celebración en agosto de la Jornada Mundial de la Juventud, que se desarrollará en Madrid. “¿Cuál es el montante estimado de los impuestos que el Estado dejará de ingresar por las exenciones e incentivos fiscales otorgados a entidades sin fines de lucro y entidades de mecenazgo que colaboren con dichas Jornadas?”
Llamazares lleva a cabo esta iniciativa en colaboración con el Área Federal de Juventud de Izquierda Unida. La pregunta parlamentaria registrada ahora trata de arrojar luz sobre la sistemática falta de datos e información con la que el Ejecutivo socialista está tratando la colaboración pública que se va a prestar a este evento organizado por la Iglesia católica. Así, frente a otra iniciativa similar de IU junto al área realizada en 2010, desde Moncloa que limitaron a recordar que la celebración de estas jornadas “tendrá la consideración de acontecimiento de excepcional interés público a los efectos de exenciones e incentivos fiscales a las entidades sin fines lucrativos y a las empresas de mecenazgo que colaboran en el evento”, que contarán con los máximos beneficios fiscales.
En dicha respuesta, el Gobierno se escudó en que, a fecha 14 de septiembre de 2010, el Comité de Apoyo a las Jornadas, órgano competente para certificar la adecuación de los gastos realizados a los objetivos y planes del programa del evento, no había remitido ninguna certificación, por lo que no era posible facilitar información relativa al montante estimado de los incentivos fiscales de los que se beneficiarán las entidades de mecenazgo ni, como consecuencia de ello, de los impuestos que dejará de ingresar el Estado por estos concretos beneficios fiscales.
Por eso, nos preguntamos “A fecha de hoy, ¿dispone la Agencia estatal de la Administración Tributaria de alguna certificación remitida por el Comité de Apoyo a las Jornadas Mundiales de la Juventud 2011?” y completa la cuestión preguntando si “¿Considera el Gobierno que estos regalos a entidades privadas que apoyan un evento religioso son compatibles con la política de austeridad derivada de la reducción del déficit público?”
Desde el Área de Juventud de IU hemos señalado que “desde distintas instancias se ha lanzado la cifra de que el desarrollo de este encuentro religioso en Madrid tendrá un coste cercano a los 60 millones de euros. Lo que queremos saber es cuánto les va a costar realmente a todos los contribuyentes, sean católicos o no, la colaboración comprometida desde el primer momento por el Gobierno del PSOE. Es importante saberlo después de que ese mismo Gobierno no haya dudado en recortar gastos sociales, congelar pensiones o bajar sueldos de los empleados públicos alegando dificultades económicas que, según para qué cosa, parecen más llevaderas o no”.
“Después de muchos meses aún se desconoce con certeza qué carácter y tratamiento institucional quiere dar el Gobierno central a este encuentro religioso y qué encaje tiene con la aconfesionalidad que la Constitución Española marca para nuestro Estado.
Por todo ello, la pregunta escrita presentada por Gaspar Llamazares interroga también al Gobierno sobre “¿Cómo está el Gobierno tratando institucionalmente la visita de Benedicto XVI” en el contexto de las citadas jornadas, “¿En qué calidad acude a Madrid Joseph Ratzinger, como jefe del Estado Vaticano o como jefe espiritual de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana?” y si “¿Existe algún acuerdo o convenio específico entre el Gobierno y la Iglesia católica que se refiera a la colaboración en estas jornadas?”
De igual forma, tras las afirmaciones realizadas por fuentes del Gobierno de Esperanza Aguirre sobre que “la Comunidad de Madrid facilitará el transporte y alojamiento de participantes, tal y como le ha solicitado el Ejecutivo central” también se solicita en la iniciativa que se explique si “¿Es cierto, como afirma el Gobierno de la Comunidad de Madrid, que el Ejecutivo central le ha solicitado que facilite el transporte y alojamiento de participantes?” y si “¿Aprueba el Gobierno que la Administración ponga gratuitamente a disposición de la Iglesia centros y empleados públicos para la organización de este evento? ¿Quién se hará cargo de los gastos y posibles incidencias que puedan ocurrir mientras dure la ocupación de las instalaciones?”
Preguntas:
1) ¿Cómo está el Gobierno tratando institucionalmente la visita de Benedicto XVI y la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará el próximo mes de agosto en Madrid?
2) ¿En qué calidad acude a Madrid Joseph Ratzinger, como jefe del Estado Vaticano o como jefe espiritual de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana?
3) ¿Existe algún acuerdo o convenio específico entre el Gobierno y la Iglesia católica que se refiera a la colaboración en estas jornadas?
4) A fecha de hoy, ¿dispone la Agencia estatal de la Administración Tributaria de alguna certificación remitida por el Comité de Apoyo a la Jornada Mundial de la Juventud 2011? Y, en este caso, ¿cuál es el montante estimado de los impuestos que el Estado dejará de ingresar por las exenciones e incentivos fiscales otorgados a entidades sin fines de lucro y entidades de mecenazgo que colaboren con dichas jornadas?
5) ¿Es cierto, como afirma el Gobierno de la Comunidad de Madrid, que el Ejecutivo central le ha solicitado que facilite el transporte y alojamiento de participantes?
6) ¿Aprueba el Gobierno que la Administración ponga gratuitamente a disposición de la Iglesia centros y empleados públicos para la organización de este evento? ¿Quién se hará cargo de los gastos y posibles incidencias que puedan ocurrir mientras dure la ocupación de las instalaciones?
7) ¿Considera el Gobierno que estos regalos a entidades privadas que apoyan un evento religioso son compatibles con la política de austeridad derivada de la reducción del déficit público?
8) ¿Considera el Gobierno que el apoyo económico y material a este evento de la Iglesia católica es compatible con la Constitución, que proclama a España como un Estado aconfesional?
jueves, 2 de junio de 2011
domingo, 29 de mayo de 2011
Españoles, Franco ha vuelto.
Como historiadora, como ciudadana, como activista de la memoria mi indignación no ha hecho más que avivar la llama de la necesidad por transformar esta realidad. Ayer, después de levantar el puño y sostener la bandera democrática de la República en el acto en homenaje a las víctimas del Mercado Central de Alicante, nuestro otro Guernica; tuve que asistir con espanto al titular de Público que anunciaba que el Diccionario Biográfico Español que presentó el Jefe de Estado, Juan Carlos de Borbón,- puesto por Francisco Franco, socavando el principio de soberanía popular- y la ministra Sinde es una apología del franquismo y, por extensión, del fascismo desde el primer volumen al último, desde el primer euro dado por el Estado -es decir, de cada una de nosotras y cada uno de nosotros- hasta el último de los más de 6 millones de euros que ha costado la obra de alzamiento del Régimen franquista aliado de Hitler y Mussolinni, esa dictadura que realizó una eliminación sistemática de hombres y mujeres "no afectos", es decir, demócratas o simplemente, personas que se encontraban en el lugar menos indicado en el momento menos oportuno cuyas últimas palabras podrían haber sido las del famoso verso: "Qué delito cometí contra vosotros naciendo".
En plena supuesta democracia tenemos que asistir a estos actos lesivos contra los Derechos Humanos, incluso sufragándolos. Cada página de esos volúmenes es un nuevo tiro de gracia que se sigue produciendo en las frentes de la democracia. Así que denuncio al Ministerio de Cultura o de Educación -al que competa porque ahora no se ponen de acuerdo-, al Gobierno, a la Corona por apología del fascismo y pido que esos más de 6 millones de euros vayan dedicados a avanzar en democracia haciendo nuestra la Historia de la II República y de la lucha antifranquista.
En plena supuesta democracia tenemos que asistir a estos actos lesivos contra los Derechos Humanos, incluso sufragándolos. Cada página de esos volúmenes es un nuevo tiro de gracia que se sigue produciendo en las frentes de la democracia. Así que denuncio al Ministerio de Cultura o de Educación -al que competa porque ahora no se ponen de acuerdo-, al Gobierno, a la Corona por apología del fascismo y pido que esos más de 6 millones de euros vayan dedicados a avanzar en democracia haciendo nuestra la Historia de la II República y de la lucha antifranquista.
viernes, 27 de mayo de 2011
El Guernica de Alicante
Mañana, a las 11 horas, tendrá lugar en el Mercado Central de Alicante el homenaje anual -desde hace relativamente poco- que se rinde a las más de 300 víctimas civiles que sufrieron el impacto de las bombas lanzadas desde el cielo por aviación fascista italiana aliada de Franco. El objetivo era desmoralizar y masacrar a la población, entre la que se encontraba en su gran mayoría mujeres y niños que hacían cola para comprar el pescado recién llegado del puerto. El aviso llegó por parte de quintacolumnistas que informaron a los militares de que ese 25 de mayo a primeras horas de la mañana, sería el momento de máxima afluencia y, por tanto, de mayor efectividad para el criminal objetivo franquista.
La alcaldesa Sonia Castedo y su predecesor en el cargo, Luís Díaz Alperi, han ignorado durante años las legítimas peticiones de la Comisión Cívica por la Memoria Histórica de Alicante, cuyas prioritaras exigencias pasaban por el cambio de nombre de calles franquistas tales como "División Azul", cuestión de obligatorio cumplimiento según la legislación vigente de Memoria Histórica, pero que el PP sistemáticamente ignora debido a su herencia antidemocrática.
Después de años de lucha, Sonia Castedo continúa insultando la inteligencia y la Historia y coloca una placa en la Plaza del Mercado en la que confunde a la ciudadanía, explicando simplemente que el ataque de aviación fue obra de italianos fascistas, omitiendo que esos aviones fascistas actuaban como aliados del ejército franquista que cometió una de las mayores masacres de la guerra civil española, superando en número de víctimas al drama de Guernica.
La alcaldesa además, mientras se intenta poner esta medalla democrática, niega el resto de peticiones democráticas, como el monumento en homenaje a las víctimas del Puerto de Alicante, que supuso el punto final de la guerra civil; o el memorial en el Campo de concentración de los Almendros, situado actualmente junto a un Centro Comercial para que el que no dudó en gastarse grandes sumas de dinero público en infraestructuras y cambios de viarios que hicieran más accesible la llegada al citado centro de consumo.
Esta es la política del Partido Popular, esta es su calidad democrática. Mientras la historia de la II República y la lucha antifranquista no se reivindique como parte vital de nuestra historia, nunca avanzaremos hacia esa democracia plena que es reclamada ahora por las cientos de miles de voces que apalean ahora las fuerzas de Seguridad del Estado. (Mientras escribo estas líneas solamente en Barcelona... esperemos que no se atrevan a más...)
La alcaldesa Sonia Castedo y su predecesor en el cargo, Luís Díaz Alperi, han ignorado durante años las legítimas peticiones de la Comisión Cívica por la Memoria Histórica de Alicante, cuyas prioritaras exigencias pasaban por el cambio de nombre de calles franquistas tales como "División Azul", cuestión de obligatorio cumplimiento según la legislación vigente de Memoria Histórica, pero que el PP sistemáticamente ignora debido a su herencia antidemocrática.
Después de años de lucha, Sonia Castedo continúa insultando la inteligencia y la Historia y coloca una placa en la Plaza del Mercado en la que confunde a la ciudadanía, explicando simplemente que el ataque de aviación fue obra de italianos fascistas, omitiendo que esos aviones fascistas actuaban como aliados del ejército franquista que cometió una de las mayores masacres de la guerra civil española, superando en número de víctimas al drama de Guernica.
La alcaldesa además, mientras se intenta poner esta medalla democrática, niega el resto de peticiones democráticas, como el monumento en homenaje a las víctimas del Puerto de Alicante, que supuso el punto final de la guerra civil; o el memorial en el Campo de concentración de los Almendros, situado actualmente junto a un Centro Comercial para que el que no dudó en gastarse grandes sumas de dinero público en infraestructuras y cambios de viarios que hicieran más accesible la llegada al citado centro de consumo.
Esta es la política del Partido Popular, esta es su calidad democrática. Mientras la historia de la II República y la lucha antifranquista no se reivindique como parte vital de nuestra historia, nunca avanzaremos hacia esa democracia plena que es reclamada ahora por las cientos de miles de voces que apalean ahora las fuerzas de Seguridad del Estado. (Mientras escribo estas líneas solamente en Barcelona... esperemos que no se atrevan a más...)
viernes, 20 de mayo de 2011
Yo voto contra los "milloneuristas", yo voto Izquierda Unida.
Pasa a la acción contra quienes te roban el futuro.
Mientras millones de de jóvenes ganamos sueldos de miseria, tenemos empleos basura o estamos en el paro, vivimos amenazados por el desahucio o, simplemente, sin derecho real a la vivienda —esa es la realidad de la aplastante mayoría de nosotros—, los ejecutivos de las grandes empresas se embolsan sueldos mil veces mayores que el Salario Mínimo Interprofesional, de media. Uno de los principales directivos del Banco Santander gana más de 9 millones de euros ¡15.000 veces el SMI! Telefónica tuvo 10.000 millones de beneficios el año pasado y anuncia que va a despedir a más de cinco mil trabajadores. La vida de las personas se sacrifica en el altar de los beneficios, hay casi cinco millones de parados pero también más millonarios españoles que nunca. Y el Gobierno, en lugar de pelear contra esto lo alienta, recorta el gasto social mientras financia la reestructuración de las Cajas de Ahorros con decenas de miles de millones, para beneficio de los bancos que son quienes se van a quedar con ellas, y abaratan el despido o nos cierran el acceso a una pensión digna. Comunidades y ayuntamientos también reducen los gastos sociales y privatizan los servicios públicos rentables. Hay dinero para los banqueros y grandes empresas, pero no para gastos sociales. Las leyes se hacen a medida de las grandes empresas, mientra a los trabajadores se nos arrebata un derecho tras otro. Todo para los "milloneuristas", nada para los trabajadores. También se subvenciona más que nunca a la Iglesia Católica y nos condenan a la miseria mientras invierten más de 60 millones de euros en un día, en una Jornada Mundial de la Juventud (católica).
No debería haber otra prioridad que crear cinco millones de puestos de trabajo, pero con el abaratamiento del despido todavía se propicia más la pérdida de empleos. No podemos aceptar la destrucción de empleo pues esos empleos pertenecen a toda la sociedad y con su pérdida se nos cierra el futuro a los jóvenes. ¿Dónde trabajaremos al finalizar los estudios y en qué condiciones?
Estas elecciones debéis votar contra los “milloneuristas” y contra quienes los representan o se pliegan a sus exigencias. Pero no basta. Si las cosas siguen así, la juventud trabajadora tiene un presente y un futuro muy negro. Hay que organizarse sindical y políticamente, para pelear por cambiar las cosas.
Hay otra política que sí nos daría un futuro a todos. Tenemos hablar claro, el capitalismo no nos ofrece ningún futuro. Si queremos lograr el pleno empleo con salarios dignos, hacer realidad el derecho a la vivienda y defender unos servicios públicos de calidad y suficientes, la juventud trabajadora deber tomar la iniciativa y pelear por estas propuestas:
- Repartir el empleo reduciendo la jornada laboral sin disminución salarial.
- Aumentar el Salario Mínimo Interprofesional a 1.000 euros netos mensuales y establecer un salario máximo que no supere los 3.000 euros netos mensuales. Basta ya de "milloneuristas".
- Anticipar la edad de jubilación.
- Derogación de las leyes laborales regresivas. Prohibición de las ETTsl y de los contratos basura.
- Poner fin a los desahucios de aquellas familias que no puedan hacer frente a sus hipotecas, e intervenir todos los stocks de vivienda vacía que tienen los bancos, para crear un parque publico de vivienda en alquiler a precios asequibles.
- Desarrollar el sector público en todos los terrenos, tanto en los servicios públicos como en la economía productiva, hasta acabar con el desempleo en su totalidad. Para ello hay que volver a nacionalizar las empresas y servicios privatizados durante estos años, empezando por Telefónica. Si esperamos a que sea la "iniciativa privada" la que lo haga, nunca habrá pleno empleo.
- Poner fin a la especulación inmobiliaria transformando la actividad bancaria en un servicio público. Para ello, el primer paso es la nacionalización completa de todas las Cajas de Ahorro. Que los ahorros de toda la sociedad dejen de ser manejados por una minoría de multimillonarios, y que se empleen en beneficio de todos.
- Y, mientras no se creen esos puestos de trabajo, ni un sólo trabajador debe estar sin un ingreso digno, por lo que el subsidio de desempleo debe ser indefinido.
Nosotros no mentimos, este programa es posible porque hay recursos más que suficientes para que todos vivamos con dignidad, pero se opondrán a él quienes hoy poseen esos recursos, usándolos sólo para el enriquecimiento de unos pocos. Desde ayuntamientos y comunidades, también se puede y se debe pelear por estas reivindicaciones.
Hemos de utilizar cualquier oportunidad de participación ciudadana como lo son unas elecciones para darle la vuelta a la realidad. Que no nos digan que es imposible porque en 1931 fueron unos comicios como los del domingo los que nos convirtieron en la democracia más avanzada de Europa, la de la II República.
Nosotras y nosotros también os pedimos un voto responsable, el nuestro es el voto a IU el 22 de mayo. Pero votes lo que votes, no votes más de lo mismo, hazlo con rebeldía y continúa la lucha al día siguiente de las elecciones. Esto no ha hecho más que empezar.
Mientras millones de de jóvenes ganamos sueldos de miseria, tenemos empleos basura o estamos en el paro, vivimos amenazados por el desahucio o, simplemente, sin derecho real a la vivienda —esa es la realidad de la aplastante mayoría de nosotros—, los ejecutivos de las grandes empresas se embolsan sueldos mil veces mayores que el Salario Mínimo Interprofesional, de media. Uno de los principales directivos del Banco Santander gana más de 9 millones de euros ¡15.000 veces el SMI! Telefónica tuvo 10.000 millones de beneficios el año pasado y anuncia que va a despedir a más de cinco mil trabajadores. La vida de las personas se sacrifica en el altar de los beneficios, hay casi cinco millones de parados pero también más millonarios españoles que nunca. Y el Gobierno, en lugar de pelear contra esto lo alienta, recorta el gasto social mientras financia la reestructuración de las Cajas de Ahorros con decenas de miles de millones, para beneficio de los bancos que son quienes se van a quedar con ellas, y abaratan el despido o nos cierran el acceso a una pensión digna. Comunidades y ayuntamientos también reducen los gastos sociales y privatizan los servicios públicos rentables. Hay dinero para los banqueros y grandes empresas, pero no para gastos sociales. Las leyes se hacen a medida de las grandes empresas, mientra a los trabajadores se nos arrebata un derecho tras otro. Todo para los "milloneuristas", nada para los trabajadores. También se subvenciona más que nunca a la Iglesia Católica y nos condenan a la miseria mientras invierten más de 60 millones de euros en un día, en una Jornada Mundial de la Juventud (católica).
No debería haber otra prioridad que crear cinco millones de puestos de trabajo, pero con el abaratamiento del despido todavía se propicia más la pérdida de empleos. No podemos aceptar la destrucción de empleo pues esos empleos pertenecen a toda la sociedad y con su pérdida se nos cierra el futuro a los jóvenes. ¿Dónde trabajaremos al finalizar los estudios y en qué condiciones?
Estas elecciones debéis votar contra los “milloneuristas” y contra quienes los representan o se pliegan a sus exigencias. Pero no basta. Si las cosas siguen así, la juventud trabajadora tiene un presente y un futuro muy negro. Hay que organizarse sindical y políticamente, para pelear por cambiar las cosas.
Hay otra política que sí nos daría un futuro a todos. Tenemos hablar claro, el capitalismo no nos ofrece ningún futuro. Si queremos lograr el pleno empleo con salarios dignos, hacer realidad el derecho a la vivienda y defender unos servicios públicos de calidad y suficientes, la juventud trabajadora deber tomar la iniciativa y pelear por estas propuestas:
- Repartir el empleo reduciendo la jornada laboral sin disminución salarial.
- Aumentar el Salario Mínimo Interprofesional a 1.000 euros netos mensuales y establecer un salario máximo que no supere los 3.000 euros netos mensuales. Basta ya de "milloneuristas".
- Anticipar la edad de jubilación.
- Derogación de las leyes laborales regresivas. Prohibición de las ETTsl y de los contratos basura.
- Poner fin a los desahucios de aquellas familias que no puedan hacer frente a sus hipotecas, e intervenir todos los stocks de vivienda vacía que tienen los bancos, para crear un parque publico de vivienda en alquiler a precios asequibles.
- Desarrollar el sector público en todos los terrenos, tanto en los servicios públicos como en la economía productiva, hasta acabar con el desempleo en su totalidad. Para ello hay que volver a nacionalizar las empresas y servicios privatizados durante estos años, empezando por Telefónica. Si esperamos a que sea la "iniciativa privada" la que lo haga, nunca habrá pleno empleo.
- Poner fin a la especulación inmobiliaria transformando la actividad bancaria en un servicio público. Para ello, el primer paso es la nacionalización completa de todas las Cajas de Ahorro. Que los ahorros de toda la sociedad dejen de ser manejados por una minoría de multimillonarios, y que se empleen en beneficio de todos.
- Y, mientras no se creen esos puestos de trabajo, ni un sólo trabajador debe estar sin un ingreso digno, por lo que el subsidio de desempleo debe ser indefinido.
Nosotros no mentimos, este programa es posible porque hay recursos más que suficientes para que todos vivamos con dignidad, pero se opondrán a él quienes hoy poseen esos recursos, usándolos sólo para el enriquecimiento de unos pocos. Desde ayuntamientos y comunidades, también se puede y se debe pelear por estas reivindicaciones.
Hemos de utilizar cualquier oportunidad de participación ciudadana como lo son unas elecciones para darle la vuelta a la realidad. Que no nos digan que es imposible porque en 1931 fueron unos comicios como los del domingo los que nos convirtieron en la democracia más avanzada de Europa, la de la II República.
Nosotras y nosotros también os pedimos un voto responsable, el nuestro es el voto a IU el 22 de mayo. Pero votes lo que votes, no votes más de lo mismo, hazlo con rebeldía y continúa la lucha al día siguiente de las elecciones. Esto no ha hecho más que empezar.
sábado, 29 de enero de 2011
El pacto de pensiones o la inviabilidad del futuro
Para entender el primer y último párrafo es necesario conocer la última frase que sentencia el artículo de opinión de Toxo y Méndez: Nuestro objetivo es garantizar la sostenibilidad del sistema y la cohesión social.
Nuestro objetivo de lucha es garantizar la sostenibilidad de la vida y la justicia social. Por eso militamos en Izquierda Unida, porque defiende ambas premisas por encima de intereses particulares, empresariales y, por tanto, minoritarios cuantitativamente en lo que a número de personas representan. Porque - y os voy a descubrir el Atlántico- la mayoría de la ciudadanía es asalariada o parada. Es a esta mayoría social a la que IU representa, no un supuesto “interés general” que sólo oculta el beneficio económico de una minoría que especula con nuestras vidas.
El pacto de la reforma de pensiones supone la inviabilidad del futuro de la juventud española. A partir de hoy, nuestra crisis permanente se agudiza ya que, a la precariedad que caracterizaba nuestra vida laboral y el retraso en la edad de incorporación al mercado laboral, hemos de sumar la negación a una pensión suficiente para una jubilación digna, ya que se aumenta a 38,5 años la edad de cotización. Las cuentas son claras, es imposible que la juventud podamos aspirar a una jubilación pública completa. Se ha hipotecado el futuro a la generación más cualificada de la democracia, se ha hipotecado el futuro a una generación que ya vivía peor que sus padres y que, con la reforma de las pensiones, es condenada a vivir peor que sus abuelos.
Según el propio gobierno español, el sistema, incluidos los recursos del Fondo de Reserva, se financia por sí mismo hasta el año 2029, y es entonces cuando pudiera necesitar ingresos suplementarios. Lo fundamental entonces es cambiar el enfoque a "cuánto hay que hacer para satisfacer las necesidades sociales". Con un 12% del PIB cada año, la sociedad aportaría al fondo público de pensiones una reserva de ahorro nacional suficiente y aún por debajo del promedio de lo que ya gastan en pensiones Italia, Austria, Francia o Portugal. Sólo se necesita la voluntad política de dotar de recursos al sistema. Con el aumento de las cotizaciones sociales e impuestos progresivos, tendríamos pensiones dignas, pero los empresarios se verían perjudicados en cuanto al aumento de beneficios se refiere -no asociar "perjudicar" con "perder"- y se negaría el desarrollo del negocio de los planes de pensiones privados. Esa es la triste realidad, que se nos ha hipotecado el futuro para garantizar en un porcentaje aún mayor los beneficios de las grandes corporaciones empresariales y financieras. Lo más triste de este retroceso histórico es que ni siquiera tiene mucho que ver con las necesidades de viabilidad del sistema de pensiones, sino con el enriquecimiento en este momento de crisis de aquellos que la han generado.
Lo que hay que hacer es crear empleo y, para ello, es imprescindible dar paso a los jóvenes al mercado de trabajo, con tres medidas concretas: reducir la edad de jubilación a los 60 años, la jornada semanal a 35 horas y un plan de inversión pública para responder a las necesidades sociales. Hay dos grandes mentiras que debemos desenmascarar: ¡Sí hay dinero para esto! Lo tienen los bancos y las grandes empresas que se están forrando a beneficios a costa del dinero público, y la otra: en una hora de trabajo del año 2011 se producen muchos más productos que en la misma hora hace 30 años, con lo que esa mayor productividad debe ir dedicada a que todos vivamos mejor, no a que unos cuantos, con Aznar y González a la cabeza, se hagan millonarios a costa nuestra, mientras nos piden sacrificios.
Hoy se ha conseguido cambiar el significado de dos términos fundamentales en el discurso político: "Sostener el sistema", significa consolidar las desigualdades, hacerlas aún más poderosas y estables; y "cohesionar a la sociedad", significa, entre otras cosas, estafarla para lograr su aceptación.
Y, por eso, la juventud debe dar al Gobierno la respuesta que se merece, como en Francia, como en Grecia, como en Túnez.
Nuestro objetivo de lucha es garantizar la sostenibilidad de la vida y la justicia social. Por eso militamos en Izquierda Unida, porque defiende ambas premisas por encima de intereses particulares, empresariales y, por tanto, minoritarios cuantitativamente en lo que a número de personas representan. Porque - y os voy a descubrir el Atlántico- la mayoría de la ciudadanía es asalariada o parada. Es a esta mayoría social a la que IU representa, no un supuesto “interés general” que sólo oculta el beneficio económico de una minoría que especula con nuestras vidas.
El pacto de la reforma de pensiones supone la inviabilidad del futuro de la juventud española. A partir de hoy, nuestra crisis permanente se agudiza ya que, a la precariedad que caracterizaba nuestra vida laboral y el retraso en la edad de incorporación al mercado laboral, hemos de sumar la negación a una pensión suficiente para una jubilación digna, ya que se aumenta a 38,5 años la edad de cotización. Las cuentas son claras, es imposible que la juventud podamos aspirar a una jubilación pública completa. Se ha hipotecado el futuro a la generación más cualificada de la democracia, se ha hipotecado el futuro a una generación que ya vivía peor que sus padres y que, con la reforma de las pensiones, es condenada a vivir peor que sus abuelos.
Según el propio gobierno español, el sistema, incluidos los recursos del Fondo de Reserva, se financia por sí mismo hasta el año 2029, y es entonces cuando pudiera necesitar ingresos suplementarios. Lo fundamental entonces es cambiar el enfoque a "cuánto hay que hacer para satisfacer las necesidades sociales". Con un 12% del PIB cada año, la sociedad aportaría al fondo público de pensiones una reserva de ahorro nacional suficiente y aún por debajo del promedio de lo que ya gastan en pensiones Italia, Austria, Francia o Portugal. Sólo se necesita la voluntad política de dotar de recursos al sistema. Con el aumento de las cotizaciones sociales e impuestos progresivos, tendríamos pensiones dignas, pero los empresarios se verían perjudicados en cuanto al aumento de beneficios se refiere -no asociar "perjudicar" con "perder"- y se negaría el desarrollo del negocio de los planes de pensiones privados. Esa es la triste realidad, que se nos ha hipotecado el futuro para garantizar en un porcentaje aún mayor los beneficios de las grandes corporaciones empresariales y financieras. Lo más triste de este retroceso histórico es que ni siquiera tiene mucho que ver con las necesidades de viabilidad del sistema de pensiones, sino con el enriquecimiento en este momento de crisis de aquellos que la han generado.
Lo que hay que hacer es crear empleo y, para ello, es imprescindible dar paso a los jóvenes al mercado de trabajo, con tres medidas concretas: reducir la edad de jubilación a los 60 años, la jornada semanal a 35 horas y un plan de inversión pública para responder a las necesidades sociales. Hay dos grandes mentiras que debemos desenmascarar: ¡Sí hay dinero para esto! Lo tienen los bancos y las grandes empresas que se están forrando a beneficios a costa del dinero público, y la otra: en una hora de trabajo del año 2011 se producen muchos más productos que en la misma hora hace 30 años, con lo que esa mayor productividad debe ir dedicada a que todos vivamos mejor, no a que unos cuantos, con Aznar y González a la cabeza, se hagan millonarios a costa nuestra, mientras nos piden sacrificios.
Hoy se ha conseguido cambiar el significado de dos términos fundamentales en el discurso político: "Sostener el sistema", significa consolidar las desigualdades, hacerlas aún más poderosas y estables; y "cohesionar a la sociedad", significa, entre otras cosas, estafarla para lograr su aceptación.
Y, por eso, la juventud debe dar al Gobierno la respuesta que se merece, como en Francia, como en Grecia, como en Túnez.
sábado, 14 de noviembre de 2009
Respuesta a Elvira Lindo
El pasado 11 de noviembre la señora Elvira Lindo tuvo a bien dedicarme su columna, que bajo el título “comunistas” pretendía desacreditarme sobre la base de una entrevista que El Pais Digital publicó a raíz del congreso del PCE. La señora Lindo aprovechó así para verter (ése es su privilegio) toda una serie de tópicos anticomunistas, que personificó en mí.
A la señora Lindo, parece molestarle que siga habiendo comunistas y jóvenes comunistas. Pues siento darle una mala noticia: jóvenes y comunistas en este país, los hay a miles. En este siglo XXI, cuando la humanidad se enfrenta a una crisis global, lo que debería extrañar no es que una joven de 26 años que vive de su trabajo crea en el comunismo, lo que debería escandalizarnos es que se defienda lo actualmente existente.
La señora Lindo me ataca por “seguir la estela del asalaramiento político desde pequeños”. Tengo 26 años, nunca he cobrado de IU, soy arqueóloga y no encuentro trabajo (como miles de jóvenes en este país). Los jóvenes de IU decidieron de forma democrática quién de nosotros podía aceptar una beca del Consejo de la Juventud de España durante 5 meses y me eligieron a mí, entre otras cosas, porque estaba en paro.
Además, me preocupa que la señora Lindo exagere mis palabras para divertirnos con sus prejuicios anticomunistas. Cuando puse de manifiesto que ante la celebración de la caída del muro también había que recordar lo que de positivo tuvo la Revolución de Octubre, entre otras cosas, la victoria contra el fascismo y la liberación de los campos de concentración, debió parecerle un anatema y cargó contra mí con el elaborado argumento de que me olvido de los gulags. Yo no defiendo el stalinismo, criticado por el PCE desde hace más de 50 años, en ninguna de sus formas. Sin embargo, en estos días hemos visto como Merkel, Sarkozy y Berlusconi se erigían como la nueva esperanza del mundo y que no hay otra alternativa. Igual han convencido a la señora Lindo. A mí no. Creo que lo que realmente les molesta es que los comunistas españoles –no soy yo sola-defendemos una sociedad consecuentemente democrática: trabajamos por tener una democracia real, participativa, que sea la expresión de la voluntad de todos y no sólo una democracia formal, bipartidista y monárquica que siempre defiende a los poderosos. Socialismo y libertad fueron siempre los lemas del PCE.
A la señora Lindo no se le podía escapar el otro tema favorito de la literatura anticomunista: Cuba, pero sin preocuparse por Guantánamo, el lugar de la isla dónde se produce la violación más execrable de los derechos humanos, ni para denunciar el bloqueo genocida. Yo ya sé que no todo es perfecto en Cuba (ni en ninguna parte) pero también sé que los niveles de educación y sanidad públicas conseguidas en Cuba son difícilmente igualables. Creo que lo que más les molesta es que no se rinden.
Y ahí va el tercer tópico: que no nos rendimos. Me acusa la señora Lindo de aprender “las enseñanzas recibidas de los viejos camaradas: no desistir nunca”. Y tiene razón: tenemos ganas de luchar, de combatir las injusticias, y sobretodo de combatir el capitalismo. Yo me hice comunista después de conocer de cerca a un guerrillero, de esos que persistieron, de los que no han desistido nunca, “Quico” Martínez – que sigue registrado con el calificativo de “bandolero” por defender la democracia en este país.
Me sumo a su terquedad para cambiar las cosas en mí país. Con la misma persistencia que muchos comunistas tuvieron durante 40 años para combatir un régimen y traer a España derechos y libertades, entre ellas, la libertad de expresión de la que vive la señora Lindo.
Porque en tiempos como estos en los que el capitalismo muestra su verdadero rostro, somos muchos, mal que le pese a cierta “intelectualidad”, los que vamos a hacer posible cambiar el mundo.
http://www.elpais.com/articulo/espana/Comunistas/II/elpepiesp/20091114elpepinac_12/Tes
A la señora Lindo, parece molestarle que siga habiendo comunistas y jóvenes comunistas. Pues siento darle una mala noticia: jóvenes y comunistas en este país, los hay a miles. En este siglo XXI, cuando la humanidad se enfrenta a una crisis global, lo que debería extrañar no es que una joven de 26 años que vive de su trabajo crea en el comunismo, lo que debería escandalizarnos es que se defienda lo actualmente existente.
La señora Lindo me ataca por “seguir la estela del asalaramiento político desde pequeños”. Tengo 26 años, nunca he cobrado de IU, soy arqueóloga y no encuentro trabajo (como miles de jóvenes en este país). Los jóvenes de IU decidieron de forma democrática quién de nosotros podía aceptar una beca del Consejo de la Juventud de España durante 5 meses y me eligieron a mí, entre otras cosas, porque estaba en paro.
Además, me preocupa que la señora Lindo exagere mis palabras para divertirnos con sus prejuicios anticomunistas. Cuando puse de manifiesto que ante la celebración de la caída del muro también había que recordar lo que de positivo tuvo la Revolución de Octubre, entre otras cosas, la victoria contra el fascismo y la liberación de los campos de concentración, debió parecerle un anatema y cargó contra mí con el elaborado argumento de que me olvido de los gulags. Yo no defiendo el stalinismo, criticado por el PCE desde hace más de 50 años, en ninguna de sus formas. Sin embargo, en estos días hemos visto como Merkel, Sarkozy y Berlusconi se erigían como la nueva esperanza del mundo y que no hay otra alternativa. Igual han convencido a la señora Lindo. A mí no. Creo que lo que realmente les molesta es que los comunistas españoles –no soy yo sola-defendemos una sociedad consecuentemente democrática: trabajamos por tener una democracia real, participativa, que sea la expresión de la voluntad de todos y no sólo una democracia formal, bipartidista y monárquica que siempre defiende a los poderosos. Socialismo y libertad fueron siempre los lemas del PCE.
A la señora Lindo no se le podía escapar el otro tema favorito de la literatura anticomunista: Cuba, pero sin preocuparse por Guantánamo, el lugar de la isla dónde se produce la violación más execrable de los derechos humanos, ni para denunciar el bloqueo genocida. Yo ya sé que no todo es perfecto en Cuba (ni en ninguna parte) pero también sé que los niveles de educación y sanidad públicas conseguidas en Cuba son difícilmente igualables. Creo que lo que más les molesta es que no se rinden.
Y ahí va el tercer tópico: que no nos rendimos. Me acusa la señora Lindo de aprender “las enseñanzas recibidas de los viejos camaradas: no desistir nunca”. Y tiene razón: tenemos ganas de luchar, de combatir las injusticias, y sobretodo de combatir el capitalismo. Yo me hice comunista después de conocer de cerca a un guerrillero, de esos que persistieron, de los que no han desistido nunca, “Quico” Martínez – que sigue registrado con el calificativo de “bandolero” por defender la democracia en este país.
Me sumo a su terquedad para cambiar las cosas en mí país. Con la misma persistencia que muchos comunistas tuvieron durante 40 años para combatir un régimen y traer a España derechos y libertades, entre ellas, la libertad de expresión de la que vive la señora Lindo.
Porque en tiempos como estos en los que el capitalismo muestra su verdadero rostro, somos muchos, mal que le pese a cierta “intelectualidad”, los que vamos a hacer posible cambiar el mundo.
http://www.elpais.com/articulo/espana/Comunistas/II/elpepiesp/20091114elpepinac_12/Tes
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